16Octubre

¿Cómo poner nuestras emociones en su lugar?

El verdadero sentido de la inteligencia emocional Califícalo...
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Con la llegada del libro Inteligencia Emocional de Daniel Goleman a mediados de los años 90´s se popularizó paulatinamente la necesidad de aprender a gestionar adecuadamente las emociones.

Diversas técnicas y herramientas han aparecido para apoyar ese aprendizaje a lo largo de estas más de dos décadas.

Pero ¿en qué radica la importancia de las emociones? y ¿Cómo es que podemos aprender de verdad a gestionarlas correctamente?

Esas son preguntas que vale la pena formularse, sobre todo si lo que pretendemos en nuestro proyecto de vida es tener relaciones sanas con los demás y generar un ambiente de bienestar y prosperidad en todo sentido.

Desde mi perspectiva del alma y también desde el reiki, las técnicas espirituales y la alquimia, las emociones son una expresión de nuestra esencia de humanos en este paso por la vida en la tierra.

 

Felicidad Blog1Estamos llamados a escuchar nuestras emociones, a conocerlas y a gestionarlas para que cada vez nos conectemos más con la esencia espitirual que también habita en nosotros.

La conciencia que tengamos de nuestras emociones nos dará una información valiosa para comprendernos, para conectar con nuestra sabiduría interior y con nuestro amor esencial, de modo que podamos actuar y tomar decisiones alineadas con nuestro propósito. 

En otras palabras, cuando prestamos atención a nuestras emociones sinceras y auténticas, escuchamos también la voz interior y nos damos cuenta de cómo podemos limpiarlas, de modo que cada vez estemos más centrados en las que nos suman bienestar y menos en las que nos llevan al sufrimiento.

Importancia de las emociones

Dado que nos conectan con nuestro ser interior, las emociones nos ayudan a guiarnos para tener conciencia y presencia en cada momento de la vida, por lo tanto nos invitan a que sepamos administrar mejor la energía y a que seamos más eficientes.  Esto significa que las emociones actúan como una especie de sensor que permite ver cuál parte de nosotros es la que está surgiendo en cada situación o circunstancia, ¿es de sombra? o ¿es de luz?.

Igualmente las emociones nos dicen qué tan cerca y qué tan lejos estamos de integrar las dos polaridades internas que traemos.

En la medida en que sintamos miedo (o en cualquiera de sus caras), nos acercaremos más a la sombra que nos revuelca y nos hala hacia las profundidades del abismo para conocer el sufrimiento dentro de nosotros mismos.

Mientras que cuanto más vibramos en el amor (o en sus caras como la compasión), nos conectaremos con la luz que nos ordena, que nos da claridad y que saca los dones para fluir y ser más eficientes. 

Cómo podemos administrar las emociones

actitudPositiva2La mejor manera en que podemos administrar algo es conociéndolo. Suena sencillo y lo es. Solo que como hemos privilegiado el pensamiento y hemos reprimido o escondido el sentimiento socialmente, a veces nos cuesta mucho darnos cuenta de los sentimientos que transitan por cada momento de la vida. 

Reconciliarnos con esa parte de nosotros que siente si la hemos reprimido por mucho tiempo, es el primer paso para empezar a conocer nuestras emociones.

Una recomendación que puedo compartir es llevar un diario o un cuaderno de sueños como en mi caso. De esta forma podremos registrar lo que sentimos en cada momento. Hace casi 18 años que llevo mi cuaderno de sueños y ha sido una práctica que me ha reportado inmensos beneficios.

Poco a poco, al conocer las propias emociones, podremos hacernos nuevas preguntas como ¿qué situaciones disparan ciertas emociones?, ¿qué emociones surgen ante determinados momentos de la vida?, etc.

Responder estas y otras preguntas por el estilo se dará de forma fluida y natural a medida que avanzamos en nuestra propia revisión de lo que sentimos.

Luego, en un punto más avanzado del proceso con las emociones, podrá ser evidente percibir las señales que envía el cuerpo desde el abdomen o plexo solar y también desde algunas reacciones específicas como palpitaciones por ejemplo.

Esas señales nos anuncian el ambiente emocional tanto propio como incluso ajeno.

En todo caso, la meta es que las emociones sean lo que realmente son: unas alertas de qué estamos haciendo en cada momento con nuestra existencia, en  lugar de que por un lado nos creamos erróneamente que las emociones estorban y las tengamos que ocultar; o, por otro lado, de que permitamos que las emociones se desborden y las usemos para destruir o autodestruirnos desde la sombra. 

 

 

Publicado en Bienestar y felicidad

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